Las Hogueras de San Juan son las fiestas mayores de la ciudad de Alicante. Se celebran durante todo el mes de junio, aunque sus días grandes transcurren entre el 19 y 25 de junio.

Sus celebraciones atraen a gran número de visitantes y moviliza a una mayoría de la población alicantina tanto en su organización, como en su disfrute. Está declarada de Interés Turístico Internacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial.

Su origen data de los rituales agrícolas paganos que tenían como intención celebrar el solsticio de verano, es decir el día más largo del año, en dicho ritual se rendía culto al fuego, como símbolo purificador que ahuyentaba los malos espíritus y energías. Posteriormente, con la entrada del cristianismo se unió a la figura de San Juan Bautista, festividad que se celebra el día 24 de junio.

En concreto, en Alicante y zonas limítrofes, los agricultores se esmeraban en aprovechar el día más largo del año para la recolección y la noche más corta para quemar basura y trastos viejos. Durante el siglo XIX tenemos constancia de la popularidad de esta tradición entre las clases menos pudientes de la ciudad, y la oposición de algunos sectores de las clases más acomodadas que pedían su prohibición. Así vemos que durante esa época, el ayuntamiento dictaba normas que prohibían las hogueras, los que no cumplían con dichas normas, tenían que hacer frente a importantes multas. En 1881, no está claro el porqué, el ayuntamiento se olvidó de establecer dichas prohibiciones y la ciudad disfrutó de unas maravillosas e inolvidables hogueras. En años posteriores fueron nuevamente vedadas, aunque se seguían haciendo clandestinamente. Finalmente, en 1928 y gracias a la figura de José María Py, se permitieron y oficializaron las fiestas con el aparente fin de atraer turistas que por aquella época preferían las costas cantábricas. La organización oficial siguió algunas de las pautas de las Fallas de Valencia que ya disfrutaban de mucho renombre en aquellos tiempos. Esta primera edición y las sucesivas gozaron de mucho éxito, esto convenció a las autoridades de la importancia del evento.

Hoy día, las fiestas de San Juan cuentan con unos momentos y elementos inseparables.

En primer lugar, tenemos que mencionar a los ”ninots” palabra del valenciano que significa muñecos; figuras hechas básicamente de madera y cartón piedra, que representan a personajes populares de la actualidad desde un punto de vista satírico. Estas figuras son elaboradas y presentadas a concurso por cada uno de los distritos de las hogueras de la ciudad. La “plantá” o montaje y exposición a vista del público, se realiza el día 20 de junio, a partir de ese día los alicantinos y turistas podrán recrearse con estas imágenes en cada uno de los barrios. Todos los años se elegirá a dos “ninots” que serán indultados, uno en la categoría de adultos y otro en la de infantil, respectivamente. Las figuras indultadas pasarán a formar parte del museo de las Hogueras, situado en la Rambla Méndez Núñez, número 29.

Otro hito, es el de la “mascletá”, se trata de un concurso pirotécnico que se celebra del día 16 al 24 de junio a partir de las 14 horas en la plaza de los Luceros. Sin lugar a dudas, es un festival de pólvora y sonido, el estruendo y el olor a chamusquina no dejará indiferente a nadie. Antes del escándalo de los fuegos artificiales, son habituales los pasacalles de gigantes y cabezudos.

Un elemento fundamental de las fiestas lo constituyen las barracas, podemos definirlas como recintos o casetas construidas y pagadas por los miembros de los distritos de las hogueras. Están situadas a pie de calle y se encuentran valladas, su entrada presenta una portada decorada en estilo alegórico, que el día de la “cremá” será quemada junto con los “ninots” de la hoguera. Las barracas en su interior disponen de mesas, sillas, bar y escenario. Es un lugar donde se come, se bebe, se canta, se baila, en una palabra, se festeja. Muy populares son sus verbenas de medianoche. Su acceso es libre.

En cada una de los distritos se eligirá a la miss o reina de las fiestas tanto del apartado infantil como del de mayores, para finalmente elegir entre todas la “Bellea del Foc”( Belleza del Fuego) que viene a ser la reina o miss de las fiestas, y sus damas de honor.

Igualmente relevante es el desfile de bandas y comisiones que se realiza el sábado anterior a la “plantá”. Los integrantes de las diferentes comisiones que representan a los distintos distritos pasean vestidos con trajes típicos de labrador, acompañados por las bellezas y damas de honor. Todas las comisiones traen bandas de música que proceden de diversos lugares de la provincia.

Otro acontecimiento importante es la ofrenda floral realizada entre los días 21 y 22 de junio, la reina y las damas de honor de las fiestas, los representantes de las comisiones y organizadores, así como miles de alicantinos, depositarán ramos de flores para formar un espectacular tapiz floral de diversos colores que queda expuesto en la fachada de la concatedral en honor a la Virgen del Remedio, patrona de Alicante.

El día 23 corresponde al desfile folclórico internacional de bandas de música, carrozas y bailarines provenientes de diferentes lugares del mundo. Los participantes realizan sus bailes típicos con sus trajes regionales. El colorido, alborozo y jovialidad de los participantes se trasladará contagiosamente al público asistente Su recorrido comienza en la plaza de los Luceros, pasando por la avenida Alfonso X el Sabio, la Rambla y acabando en la plaza del Ayuntamiento. Ya por la noche se improvisarán hogueras en la playa, las más populares se localizan en la playa del Postiguet y San Juan. Una importante carga de simbolismo y superstición se vivirá durante la noche del 23; jóvenes y menos jóvenes, al calor del fuego, saltarán alrededor de las hogueras hechas con objetos viejos (de mal recuerdo en algunos casos), y unos trozos de madera. La tradición dice que al menos siete veces tenemos que saltar sobre la hoguera para superar las malas energías o desdichados augurios, con el fin de pasar página y empezar de nuevo, muchos llevan escrito en un papelito lo que les preocupa y quieren erradicar, o un deseo que anhelan y aspiran conseguir. Otros se deciden por un baño desnudo mirando a la luna, esto les traerá según los “oráculos” salud todo el año. El poder purificador y al mismo tiempo antagónico del fuego y el agua se aunarán en esta noche mágica.

A la medianoche del día 24 de junio, comienza la “cremá” o quema de los “ninots”. Todo empezará desde el castillo de Santa Bárbara con un disparo de fuegos artificiales que se presentan en forma de palmera y toda la ciudad sufrirá un resplandor luminoso por unos espectaculares instantes. Posteriormente, y en primer lugar se prenderá la hoguera oficial situada en la plaza del Ayuntamiento, más tarde las de los distritos restantes. Sin duda, la ciudad arderá en cada uno de sus barrios. Los bomberos no tardarán en llegar para ir de punto en punto apagando el fuego con sus mangueras. Agua y fuego se unirán una vez más para “purificarlo” todo. Todo ello no será motivo para acabar con la fiesta, que continuará hasta altas horas de la madrugada.